Multitud de jóvenes participaron en el acto «Lluís Companys, 86 años después», organizado por S’ha Acabat! en el campus de la Ciutadella para debatir sobre su figura y reivindicar la libertad de pensamiento en las universidades catalanas.

La universidad debe ser un espacio donde se pueda preguntar, contrastar y debatir, también sobre aquellos personajes históricos que el nacionalismo ha convertido en símbolos. Con esta convicción, desde S’ha Acabat! celebramos en la Universidad Pompeu Fabra el encuentro «Lluís Companys, 86 años después», una oportunidad para examinar críticamente su trayectoria y recordar a las víctimas de la violencia y la represión en la Cataluña de la Guerra Civil.
Nuestro presidente, Hugo Escarpa, abrió la jornada reivindicando una universidad libre de imposiciones ideológicas: «La universidad debe ser un espacio de debate abierto y de verdad histórica. Los jóvenes catalanes no tenemos miedo a romper los tabúes impuestos».
El vicepresidente de la entidad, Carlos Caballero, moderó el encuentro, que contó con las intervenciones de Joan López Alegre, Fernando Sánchez Costa y Manuel Acosta. Los ponentes abordaron la trayectoria de Companys, su responsabilidad política al frente de la Generalitat y el tratamiento que ha recibido su figura en el discurso institucional.
Durante el debate, los invitados cuestionaron lo que describieron como un «relato mitológico» construido durante décadas alrededor de Companys. Frente a esa visión, plantearon la necesidad de examinar también los episodios de represión ocurridos durante su presidencia y de dar espacio a la memoria de quienes los padecieron.
Las intervenciones abordaron los asesinatos en la retaguardia republicana, la persecución religiosa, las checas y los campos de trabajo, así como el papel de las distintas autoridades y organizaciones implicadas. Los ponentes defendieron que estos hechos deben formar parte del debate histórico y no quedar relegados por la exaltación institucional de una figura política.
Para S’ha Acabat!, abrir este debate en una universidad pública responde a un compromiso claro: defender que ninguna interpretación de la historia quede exenta de preguntas y de crítica. Los estudiantes deben poder acercarse al pasado con libertad, conocer distintas perspectivas y formar su propio criterio.
Carlos Caballero destacó el significado del encuentro: «Con este acto demostramos que los jóvenes estamos dispuestos a dar la batalla de las ideas allí donde siempre han querido imponer su discurso. Que hoy esta aula esté llena de jóvenes dispuestos a hablar con valentía y sin complejos sobre nuestra historia contemporánea confirma que S’ha Acabat! sigue liderando la defensa de la libertad en las universidades catalanas».
Desde S’ha Acabat! seguiremos impulsando espacios de encuentro y discusión en los campus. Porque la libertad universitaria también se defiende hablando de aquello que incomoda, cuestionando los relatos establecidos y reivindicando una universidad al servicio del conocimiento y de la búsqueda de la verdad.



